El Departamento de Salud de la Iglesia Adventista del Séptimo Día promueve un estilo de vida sano dentro de la iglesia y su entorno social. Estimula a sus miembros a ofrecer, genuinamente y en cualquier lugar, un testimonio viviente que despierte un espíritu de investigación y abra el camino de la acción del Espíritu Santo en la vida de las personas. Consideramos que la responsabilidad de revelar a Cristo al mundo incluye la obligación moral de salvaguardar la dignidad del ser humano promoviendo niveles óptimos de salud física, mental y espiritual. Además de atender a los enfermos, esa responsabilidad se extiende a la prevención de las enfermedades, mediante un programa eficaz de educación sanitaria y de liderazgo en la tarea de promover la óptima salud, mediante una vida libre del tabaco, del alcohol u otras drogas, y motivando a evitar el consumo de los animales que la Biblia declara inmundos, por indicación expresa de nuestro Creador. También, cuando es posible, anima a sus miembros a adoptar una alimentación primordialmente vegetariana.